FUERON INSTANTES SUFICIENTES

IMATGE by MARIONA/ PROCESSED by GROC
Porque todo lo tuvieron tus huecas blancas manos .
Porque supo la noche desvelarse y abotonar la luna al ojal sin penumbras de la luna.
Porque, al decirte que no hay regreso en los caminos que la hojarasca ha cubierto impasible, pronuncio un no que es un sí a rehacerme y encontrarme.
Porque nos duelen las heridas que uno siente que le sobran, que le sajan la carne de la emoción que no se presentía.
Porque hay mañanas que no fueron sino el caudal de un río que pudo ser augurio de una mar honda y preciosa.
Porque nada existe, es cierto, pero todo se acerca a nuestra alma, como las olas que parecen huir, pero retoman con su venir una lejanía mayor hacia la costa.
Porque nada nos llevamos en los bolsillos rotos del pensamiento, sino la duda inmensa del cómo y el porqué.
Porque respirar es alejar de los pulmones el aire enrarecido de las palabras que se esconden porque son aves perdidas, que no saben hacia qué lugar volar para ser interpretadas.
Porque te di.
Porque las horas desmedidas, a veces, se entregaron.
Porque, conscientemente, pedí a la vida giros del reloj robados al tiempo para alzarme y ser, para vivirla.
Porque vi versos en una aldaba, unas pupilas, un suelo sin arena, en el segundo precedente al fin de los instantes.
Porque no existe mayor dolor que no sentir, adormecerse en el latido sin latir de un corazón que se niega a ser.
Porque levanto mi cabeza y vislumbro un faro en una puerta, una posibilidad en esta tarde que ahora nace.
Porque no dejé de aprender y leer en la sangre invisible de las heridas mías.
Porque soy, a la vez, soledad y presencia; ser ínfimo que busca su pequeña silueta.
Porque la verdad, mis pequeñas verdades, me ocupan la boca que ahora, tras los porqués, al ritmo de la noche, para siempre se cierra.





